EFECTO DE LA ESTIMULACIÓN DE ONDAS FOLICULARES CON eCG SOBRE LA PRODUCCIÓN IN VITRO DE
EMBRIONES, EN VACAS BOS INDICUS
Es asi que Baruselli et al., (2013) señalaron que la eCG mejora la respuesta ovárica, especialmente
en animales en anestro o con baja condición corporal, aunque su eficacia varía entre razas Bos
Taurus y Bos indicus (7). Asimismo, Cristancho, (2022) determinó que la sincronización de la onda
folicular tuvo mayor influencia que el uso de FSH o eCG sobre la recuperación de ovocitos y la
producción de blastocitos (8). De igual forma, Medina et al., (2023) demostraron que la calidad
ovocitaria y la producción embrionaria dependen principalmente de la raza y que las dosis de eCG
generan respuestas diferentes entre bovinos europeos y cebuinos (9). Finalmente, García et al.,
(2025) concluyeron que, aunque la eCG incrementó el número de folículos, no mejoró
significativamente la competencia ovocitaria ni la producción de blastocitos, lo que evidencia que
el momento de aplicación hormonal continúa siendo un factor determinante para optimizar la
PIVE (10), donde el éxito de la PIVE depende del número y competencia de los ovocitos
recuperados, factores influenciados por la dinámica folicular y el estado fisiológico del folículo
(11).
En este contexto, la eCG debido a su acción semejante a FSH y LH y su extensa vida media,
estimula el desarrollo folicular y puede favorecer la eficiencia reproductiva (2). Además,
promueve el crecimiento folicular final, la actividad lútea y la concentración de progesterona,
contribuyendo a optimizar la calidad ovocitaria y el desarrollo embrionario (12).
De tal manera que la calidad ovocitaria determina el éxito de la PIVE al influir en el desarrollo
embrionario, y favorece el mejoramiento genético mediante un mayor aprovechamiento de
hembras de alto mérito genético (3). Entre sus ventajas, la PIVE permite recolectar ovocitos con
alta frecuencia y optimizar el uso de semen; sin embargo, su eficiencia depende de factores
biológicos, reproductivos y económicos(13).
Por otro lado, la dinámica folicular en bovinos se desarrolla mediante ondas controladas por el
eje hipotálamo-hipófisis-ovárico, en el cual las hormonas FSH y LH regulan el crecimiento, la
selección y la dominancia de los folículos, mientras que la progesterona y el estradiol intervienen
en el control de la ovulación y la regresión de los folículos subordinados (5). En las razas Bos
indicus, el menor diámetro folicular y luteal, la mayor sensibilidad a las gonadotropinas y el mayor
número de folículos antrales favorecen la respuesta ovárica y la eficiencia de las biotecnologías
reproductivas, incluida la producción in vitro de embriones (14), donde la calidad y competencia
ovocitaria dependen de la fase de la onda folicular. Durante el reclutamiento, los ovocitos
presentan mayor capacidad de maduración, mientras que la dominancia puede reducirla por
procesos de atresia. Además, los folículos medianos (3–8 mm) contienen ovocitos con mayor
potencial de desarrollo embrionario (15). La sincronización de las ondas foliculares antes de la
OPU incrementa la proporción de ovocitos competentes y mejora las tasas de blastocitos al
homogenizar la población folicular recuperada (16).
Por su parte la sincronización de ondas foliculares permite controlar la emergencia de una nueva
onda y reducir la influencia del folículo dominante. Mediante protocolos hormonales, facilita la
programación precisa de la OPU, independientemente de la fase del ciclo estral, y favorece una
respuesta ovárica más homogénea (17). La sincronización incrementa la disponibilidad de
folículos en crecimiento y reduce la variabilidad entre sesiones, favoreciendo la recuperación de
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