IMPLEMENTACIÓN DE UNA ARQUITECTURA DE BASE DE DATOS PARA LA CREACIÓN DE UN REPOSITORIO DE DATOS
ACADÉMICOS EN LA UNIVERSIDAD NACIONAL DE CHIMBORAZO
reduce la ambigüedad en entornos complejos. No obstante, en la UNACH la heterogeneidad de
fuentes requirió un esfuerzo de limpieza superior, lo cual concuerda con lo expuesto por Souibgui
et al. (17), quienes señalan que la calidad en el proceso ETL es la condición sine qua non para el
éxito de cualquier sistema de inteligencia de negocios.
La aplicación de la norma ISO/IEC 25012 en entornos universitarios requiere considerar su
capacidad de adaptación a los datos académicos y sus características. Debido a que esta
información está en constante cambio, el estándar proporciona directrices de calidad que pueden
ajustarse a diferentes contextos y necesidades institucionales (18), esto permite que se pueda
definir las reglas de negocios acorde a la organización y así adaptar la evaluación de la calidad
(19,20). De esta forma, los diccionarios de datos pueden ser actualizados conforme a la evolución
institucional, manteniendo los mismos criterios de evaluación (20).
Aplicar este estándar también presenta algunos desafíos en el proceso ETL. Al verificar la calidad
de los datos se realizan validaciones adicionales que aumentan el tiempo de procesamiento y el
uso de recursos del sistema (17). Sin embargo, este impacto se justifica por los beneficios que
aporta a la calidad de los datos. En un contexto universitario, el tener información confiable es
fundamental para la generación de reportes que puedan apoyar la toma de decisiones;
manteniendo un equilibrio entre el esfuerzo de procesamiento y la calidad de la información.
Esta elección metodológica fue acertada por su compatibilidad con Power BI, herramienta que,
según Belghith et al. (21), transforma datos complejos en tableros interactivos que reducen la
resistencia al cambio directivo. En esta misma línea, Uvidia Fassler et al. (9) destaca que la
explotación de estos repositorios es una necesidad estratégica fundamental para transparentar
la gestión institucional. Esto se complementa con lo hallado por Rivera-Baena et al. (22), quienes
demuestran que el uso de dashboards analíticos es vital para caracterizar fenómenos complejos
como la deserción estudiantil, permitiendo a los administradores visualizar relaciones
multivariables y tomar decisiones basadas en evidencia concreta.
La evaluación de la norma ISO/IEC 25012:2008 arrojó un 100% en exactitud semántica y
consistencia. Sin embargo, la tabla de hechos de matrículas registró un 65.08% de completitud.
De acuerdo con Mositsa et al. (23), esto ocurre habitualmente por fallas estructurales en la
gobernanza original, tales como migraciones deficientes o falta de validación en formularios
históricos. El impacto de este 65.08% representa una limitación para el análisis a largo plazo, al
poder sesgar métricas de deserción y alterar proyecciones requeridas para acreditación. Por ello,
tal como sostienen Guerra-García et al. (24), es imperativo transicionar hacia un enfoque de
“Calidad de Datos por Diseño”, implementando rutinas de validación automatizadas en los
sistemas transaccionales antes de que la información llegue a los procesos ETL.
Finalmente, los resultados obtenidos evidencian la importancia de evaluar la calidad de los datos
mediante estándares internacionales como la norma ISO/IEC 25012:2008. Los resultados de la
investigación mediante el data warehouse desarrollado cumple con los criterios establecidos en
la norma, lo que evidencia la importancia de la solución tecnológica confiable para la toma de
decisiones estratégica en la gestión académica. A pesar de que existen grandes ventajas, también
es preciso señalar que es vital asegurar la calidad de la información, que debe mantenerse
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