DIAGNÓSTICO OPERACIONAL DE LA CADENA DE SUMINISTRO AVÍCOLA EN PELILEO: CAPACIDAD PRODUCTIVA,
BIOSEGURIDAD, INFRAESTRUCTURA Y FLUJOS COMERCIALES
En la provincia de Tungurahua, ubicada en el corazón de región sierra centro del Ecuador, se
consolidó históricamente como uno de los principales centros de producción avícola del país, ya
que cuenta con una cifra del 33% de la producción nacional de huevos (5,6). Lo que le permite
tener acceso a las principales redes de transporte interprovincial, de igual manera es un
impulsador en el desarrollo de una red de distribución que provee a mercados en la Costa, Oriente
y Sierra norte y sur del país. Sin embargo, el cantón Pelileo emerge como un principal sistema de
producción, albergando el 48,84% de las granjas avícolas de Tungurahua según menciona el
catastro oficial de AGROCALIDAD para el año 2023. La mayor cantidad de granjas en este territorio
no es una casualidad ya que en este sector se dispone de condiciones climáticas favorables, mano
de obra local con experiencia en avicultura que permiten mejorar y dar un mejor rendimiento
para un mayor resultado.
El crecimiento que se ha venido dando no se mantiene liberado de desafíos. La avicultura
ecuatoriana está presente con presiones simultáneas desde varios frentes entre los cuales unos
de ellos vienen hacer la volatilidad, que es la que influye en los precios de los insumos
alimentarios, la competitividad de productores de mayor escala, las exigencias crecientes por
parte de los canales de distribución modernos y, sobre todo las amenazas sanitarias que pueden
ser el principal eje para detener la actividad productiva. Siguiendo este contexto, el implementar
un diagnóstico actualizado y territorialmente detallado del estado operacional en las granjas no
es un lujo que hoy en día se puede decidir si tener o no ya que es una necesidad práctica para
quienes requieren tomar decisiones sobre dónde invertir.
Desde este punto de vista, la bioseguridad se convierte en uno de los puntos más críticos, ya que
los brotes de influenza aviar H5N1 sacudieron América Latina entre 2022 y 2024 (7,8,9). Ecuador
no fue la excepción, y en el 2022 perdió su estatus de zona libre (10), lo que conllevó a tener
protocolos de emergencia y implementar las vacunas a más de dos millones de aves solo en la
primera fase de respuesta (11,12). Fortalecer estas medidas y conservar una vigilancia
epidemiológica no es opcional, sino la diferencia entre contener un brote a tiempo o enfrentar
una crisis que paralice toda la producción (13,14). En Tungurahua, un estudio reciente mostró
que el riesgo sanitario en la concentración de granjas con deficiencias de bioseguridad no se
reparte de forma igualitaria en el territorio, más bien llega a formar conglomerados espaciales
que demandan intervención diferenciada (15).
La logística y el transporte representan bajas fundamentales en la cadena avícola, llegando a
determinar la calidad final del producto y el bienestar animal (16,17,18). Los modelos adoptados
por empresas líderes del sector incluyen la gestión completa del transporte desde la planta de
alimentos balanceados hasta los puntos de distribución (19). El mercado logístico de distribución
avícola tiene un crecimiento del 5% anual, impulsado por la expansión del comercio electrónico
y la demanda de sistemas de trazabilidad (20).
A nivel global, se evidencian cambios en la forma de administrar y gestionar las cadenas de
suministro agroindustriales. La integración de esta de manera eficiente en diferentes eslabones,
desde la producción primaria hasta la comercialización final, es un factor crítico para la
competitividad y sostenibilidad de los sistemas productivos (21,22). Esta incorporación implica
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