ENSEÑANZA ACCESIBLE DE CIBERSEGURIDAD BÁSICA PARA PERSONAS CON DISCAPACIDAD VISUAL
barreras de accesibilidad insalvables en las herramientas (3) y la educación en ciberseguridad,
diseñadas predominantemente desde una perspectiva visual.
Estudios recientes confirman la gravedad y el alcance global de este problema. Khan et al. (18)
demuestran que las PDV suelen desarrollar comportamientos de riesgo en línea, como la
reutilización de contraseñas, no por desconocimiento, sino porque las interfaces de seguridad
estándar resultan inaccesibles para sus lectores de pantalla (4). Profundizando en esta
problemática, Feng et al. (5) revelan que, si bien los usuarios ciegos o con baja visión (BLV) son
conscientes de los riesgos de privacidad, sus estrategias de mitigación son a menudo
insuficientes, en parte porque las propias tecnologías de apoyo pueden introducir nuevas
vulnerabilidades. La dependencia de terceros para tareas cotidianas como leer documentos
privados o realizar transacciones, documentada por Ahmed et al. (2), expone a las PDV a riesgos
únicos en la intersección de lo físico y lo digital. En esta misma línea, una revisión sistemática de
la literatura en las principales bases de datos científicas (ACM e IEEE) llevada a cabo por Thoo et
al. (6) confirma la escasez de soluciones educativas proactivas y accesibles diseñadas
específicamente para esta población, concentrando la investigación en áreas como la movilidad
(3) o la interacción no visual, pero no en la alfabetización en seguridad digital.
A pesar de los avances tecnológicos y la existencia de la tiflotecnología, entiéndase como el
conjunto de técnicas y recursos que facilitan el uso de la tecnología a las PDV (7), aún persiste una
notable escasez de recursos pedagógicos adaptados en el ámbito de la ciberseguridad. Los
programas de formación suelen basarse en elementos visuales como diagramas, capturas de
pantalla o simulaciones gráficas, excluyendo de facto a quienes no pueden acceder a ellos (2).
Esta barrera metodológica es especialmente crítica si se considera que herramientas como los
lectores de pantalla (p. ej., NVDA, JAWS, VoiceOver) (8) son la puerta de entrada al mundo digital
para la mayoría de las personas ciegas (7), y su eficacia depende de que los contenidos y las
interfaces estén diseñados siguiendo pautas de accesibilidad contrastadas (9) (10), como las Web
Content Accessibility Guidelines (WCAG) 2.1 (11) (12). La evaluación de la accesibilidad (13), como
señalan Acosta-Vargas et al. (14), requiere métodos heurísticos que complementen las
herramientas automáticas para identificar barreras como el contraste insuficiente o la falta de
alternativas textuales (15), problemas comunes que afectan incluso a los sitios web mejor
posicionados (16)(17).
La literatura especializada ha documentado ampliamente estas dificultades a nivel global (18),
(5), (6); sin embargo, la evidencia disponible en contextos locales, particularmente en países de
ingresos medios como Ecuador, es prácticamente inexistente, lo que deja sin respuesta cómo
estas barreras se manifiestan en poblaciones con características socioeconómicas y culturales
específicas.
Precisamente para abordar este vacío, la presente investigación se centró en la Asociación
Provincial de Discapacitados Visuales de Chimborazo (APRODVICH), una organización que agrupa
a 30 socios en la ciudad de Riobamba, Ecuador. Considerando el contexto local, en la ciudad de
Riobamba de acuerdo con el INEC (19) existe 7920 personas con discapacidad visual, esta
problemática se materializa de forma evidente. D esta manera, un diagnóstico inicial realizado en
el marco de este proyecto reveló datos que confirman la pertinencia local del problema: el 80%
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